KOINOMADELFIA CAPACITA PERMANENTEMENTE A SU PERSONAL
Las ETD de Koinomadelfia cuentan con un diplomado de Trabajo con Niños/as con vulnerabilidad social, que duró un año, financiado por la Empresa privada. Este año 2010, las ETD se encuentran participando de un taller de habilidades parentales, con reforzamiento de vínculos sanos con niños que presentan apego desorganizado. Este taller impartido por una Otec, con una psicóloga con experiencia en infancia, cuenta con 8 sesiones presenciales y trabajos de aplicación práctica.

KOINOMADELFIA EN ALIANZA CON EL INSTITUTO CHILENO DE TERAPIA FAMILIAR, CAPACITA A LAS FAMILIAS DE LOS NIÑOS
Los padres de los niños y niñas de Koinomadelfia se encuentran participando de un taller de DESARROLLO DE HABILIDADES PARENTALES, con profesionales del INSTITUTO CHILENO DE TERAPIA FAMILIAR. Este taller tiene por meta que los padres adquieran y refuercen las herramientas necesarias para criar a sus hijos y así acortar los tiempos de permanencia de los usuarios ingresados por negligencia y/o maltrato leve. En este taller se encuentran participando 12 familias que cubren a 25 niños y niñas, lo que representa más de un 30% de nuestra población infantil.

TALLER DE AUTOCUIDADO DEL PERSONAL DE LA RESIDENCIA
Agradecemos a la Psicóloga voluntaria, Sra. carmen Pinto por el taller de autocuidado del personal de la residencia, que contó con ejercicios de yoga y espacios de contención grupal. Esperamos poder repetir este taller en el segundo semestre y así evitar y prevenir el desgaste del equipo.

KOINOMADELFIA REFLEXIONA SOBRE EL MALTRATO INFANTIL
Es necesario reflexionar a partir de las constataciones prácticas de que el maltrato infantil es un problema social en Chile de grandes proporciones y que provoca graves daños en los niños/as, muchos de ellos difíciles de revertir, Los padres maltratan a sus hijos, porque ellos no fueron bien tratados cuando niños, ni protegidos adecuadamente por su entorno de las prácticas de malos tratos y abusos de sus padres. Es por ello que Koinomadelfia se pregunta día a día, cómo hacerlo mejo, de manera de cortar en los niños/as el círculo vicioso del maltrato a través del buen trato y restitución de los derechos vulnerados.
Los malos tratos tienen numerosos efectos en los niños/as, daños que no siempre son visibles. Una de las consecuencias más graves de los malos tratos son los trastornos en las capacidades de establecer vinculaciones sanas consigo mismo y con los demás. "Los niños víctimas de malos tratos presentan todos un modo de apego inseguro, ya sea del tipo ansioso ambivalente, evitativo, hostil o desorganizado, con diferentes grados de trastornos de la empatía y de la seguridad de base" (Barudy J., 1998,200). Este autor destaca el modo de apego desorganizado, que es él más grave y está relacionado no sólo con el hecho de que los niños/as han sido víctimas de los diferentes tipos de malos tratos al mismo tiempo, sino que también han conocido el proceso que este autor llama el Síndrome del peloteo. Este síndrome corresponde al daño provocado por las intervenciones de protección inadecuadas caracterizadas por detección tardía de los malos tratos, diagnósticos prolongados de la situación de los niños/as, incompetencias de los profesionales o por razones ideológicas de los responsables administrativos que dan prioridad a los vínculos familiares sobre los derechos de los niños/as.
"El aspecto más traumático de los malos tratos son que el dolor es provocado por aquellas personas significativas que son los padres, que dentro de sus funciones la de ayudar a calmar el dolor de sus hijo a través del consuelo y el cariño. Numerosas investigaciones muestran que el cariño y el consuelo aumentan la producción de endorfinas naturales en caso de dolor, ayudando por esto a calmarlo " (Goleman D., 1996).
Diferentes investigadores han demostrado que los malos tratos provocan alteraciones importantes en el desarrollo del sistema nervioso central, que no siempre se pueden recuperar. Mientras más tardía es la intervención mayor es el riesgo de no poder recuperar ese daño. Por lo tanto, los profesionales tenemos responsabilidades cuando esto ocurre; como consecuencia de ello, muchos de estos niños/as presentan retrasos mentales y psicoafectivos irreversibles.
La capacidad de resistir a los problemas de la vida, es el resultado entre otros de experiencias de apego seguro y de apoyo social mantenido y de calidad, por lo menos con adulto significativo para el niño/a. La toma de conciencia precoz de la realidad familiar por muy dura que ella sea y educación que integre valores que ayudan a dar sentido a las experiencias vividas, son aspectos importantes en el desarrollo de la capacidad resiliente.
En el trabajo psicosocial, es necesario evaluar e intervenir las prácticas parentales incompetentes. En otras palabras, intervenir para ayudar a los padres a mejorar las prácticas de crianza en función de los intereses, derechos y necesidades de los niños y de las niñas, lo que importa es saber si sus progenitores disponen de los recursos mínimos necesarios para asegurarles un crecimiento y un desarrollo sano.
A partir de un trabajo de evaluación de competencias parentales, Barudy plantea que se puede recoger información para decidir cuál es la intervención más adecuada con los padres, ya sea para complementar, rehabilitar o sustituir la parentalidad en bien de los niños a través de la búsqueda de familias sustitutas o de adopción, a causa que algunos padres tienen daño grave e irreversible de la parentalidad.